Pasé los meses de noviembre y diciembre del 2015 en la provincia francófona de Quebec, Canadá.

Allá, además de conocer personas maravillosas y obtener valiosas experiencias profesionales, pude visitar museos, sitios históricos, lindas ciudades, magníficos lugares y… por supuesto busqué tiempo para disfrutar de la naturaleza. Caminé muchos kilómetros por los bosques, visité lagos, observé las aves, vi animales que sólo había visto en “muñequitos”, subí a lo alto de una catarata 30 metros más alta que la del Niágara…
Comparto con ustedes algunas fotos y notas de cosas que me parecieron interesantes y curiosas.

El invierno se atrasó: Por causa del fenómeno meteorológico “El Niño”, el mismo que nos provoca sequías en Cuba, el invierno se atrasó un poco, y hasta casi finales de diciembre tuvimos temperaturas de “otoño”. Claro que para un cubano en Canadá el frío es frío, sea otoño o invierno, sobreviví a temperaturas de entre 16 y – 5 grados. El paisaje generalmente gris, sin el verde de las hojas y sin el blanco de la nieve predominó durante los dos meses. Desde poco antes de la Navidad por fin cayó un poquito de nieve para beneplácito de los lugareños y de este caribeño.
Los animales mal camuflados: Algunos animales de Canadá, como liebres y algunas aves, normalmente cambian su pelaje o plumaje en invierno para lucir blancos y pasar desapercibidos a los depredadores. Como la nieve no llegó en su momento el camuflaje blanco los hacía ver más llamativos en lugar de protegerlos.
Las ardillas obesas: Mi amigo Jeff me dijo un día que caminábamos por la ciudad de Quebec que una ardilla que habíamos visto estaba muy “grande”, le dije que para mí era igual a las otras, pero él insistió y yo me quedé con la duda. Una semana más tarde me envió un artículo que había salido en la prensa local. Decía que las ardillas estaban obesas. Normalmente ellas comen y comen para prepararse para el invierno, pero el invierno se había atrasado y ellas continuaban encontrando comida y comiendo mucho, así que engordaron demasiado. El problema es que algunas estaban tan gordas que tal vez no pudieran entrar en sus refugios o no podrían escapar de los depredadores.
La naturaleza por todos lados: Los grandes espacios boscosos de Canadá son sorprendentes. En contraste con nuestra isla donde siglos de depredación casi acabaron con nuestros bosques. En consecuencia alces, venados, ciervos, coyotes, mapaches, mofetas y un sinfín de criaturas se pueden observar a veces desde los carros cuando uno se traslada por las autopistas. Las señales indican tener cuidado para no chocar con alguno de los grandes mamíferos, lo cual puede ser peligroso. Algunos de ellos no sobreviven al chocar con un carro. En las ciudades las ardillas son omnipresentes y como ellas son alimento seguro, es común ver también aves rapaces sobre los postes eléctricos o los semáforos de ciudades como Montreal.
Las ardillas negras y las ardillas grises: Hice chistes con mi amiga Marie-Christine adivinando las especies de ardillas que vimos por las calles. Pensábamos que la ardilla gris y la negra que veíamos a menudo eran especies diferentes, después busqué información y descubrí que las que tienen el pelaje negro son solo un variación de la ardilla gris.

Huertos comunitarios: Mucha gente se organiza para mantener pequeños huertos comunitarios donde cultivan sus propios vegetales. En un huerto comunitario varios vecinos, amigos o residentes en una comunidad se reparten pequeñas parcelas donde cada cual siembra lo que quiera. Se comparten los intrumentos, y el uso del agua y el compost.

El compost: Muchísimas casas recogen los desechos de la cocina: Cáscaras, restos de vegetales, sobras de comida… los guardan en un recipiente y luego los llevan a un lugar determinado para hacer compost. En algunos barrios, como el de Constanza, el compost es recogido por la municipalidad, en otros las personas lo entregan a un huerto comunitario o a una planta de compostaje, Arianne los entrega al compostaje de la Universidad de Quebec, Ginette hace el compost en su propia casa… depende de los gustos y posibilidades de cada cual, pero el resultado es el mismo: la materia orgánica se descompone y al pasar el tiempo, por el fondo del recipiente de compostaje se saca una tierra excelente para sembrar las plantas de interior o para abonar el huerto. Si te asocias a una planta de compostaje y entregas tus deshechos allí, luego tienes derecho a buscar “tierra buena” para sembrar tus plantas, si haces el compost en tu propia casa o en el centro de trabajo, tienes bien cerca una excelente fuente de abono para las plantas. De cualquier forma se utilizan los deshechos eficientemente.
Espero les guste.




Cet article sur la nature au Canada est très intéressant, José!
Merci Alex!
Wons j’ai adoré te lire! Très bel article, merci José!
Wow José super article! Merci pour le partage 🙂
Coti, merci a toi!
Muy bueno
INTERESANTE
GRACIAS POR TODO